¿Cómo Gestionar la Presión? Bilbao País Vasco

Trabajar bajo presión tiene sus ventajas y sus inconvenientes. La tensión nos mantiene activos y despiertos, y nos “empuja” a hacer las cosas. La prueba está en que cuando no existe un plazo de entrega fijo, empleamos mucho más tiempo para realizar el trabajo...

Tecniconta S.L. Ledesma, 10 Bis - 3º  
944247621
Ledesma 10
Bilbao, País Vasco

Esta Información es Proveída por
Abando Gestion  
946613151
Circular 3
Bilbao, País Vasco

Esta Información es Proveída por
Acp Si2005 S.L.  
944235109
Ledesma 17
Bilbao, País Vasco

Esta Información es Proveída por
El Pan De Los Pobres Askao Kalea, 27  
944156920
Ugariotz 
Bilbao, País Vasco

Esta Información es Proveída por
Cristina Navarro Fernandez  
944239387
Ajuriaguerra Juan 19
Bilbao, País Vasco

Esta Información es Proveída por
Asesoria Herrero S.A.  
944210553
Gordoniz 53
Bilbao, País Vasco

Esta Información es Proveída por
Selecforma S.L.  
944169833
Lopez De Haro D. Diego 15
Bilbao, País Vasco

Esta Información es Proveída por
Asesoria General De Vizcaya, S.A.  
944164233
Lopez De Haro D. Diego 31
Bilbao, País Vasco

Esta Información es Proveída por
Asesoria Integral Berupres S.L.  
944248111
Henao 7
Bilbao, País Vasco

Esta Información es Proveída por
Asesoria Azcona S.L.  
944790063
Rodriguez Arias 12
Bilbao, País Vasco

Esta Información es Proveída por
Esta Información es Proveída por

¿Cómo Gestionar la Presión?

Proveído Por:

Nuestro rendimiento baja de manera considerable. El tiempo pasa sin que encontremos el momento para arrancar, y no damos por terminado el proyecto hasta que no consideramos que está todo “absolutamente” perfecto [a veces, eso significa que no acabamos nunca].

Pero también es cierto que cuando la presión supera los límites y nos desborda, puede afectar negativamente a nuestra calidad de vida y a nuestra salud . El resultado más frecuente es que nuestra aventura como freelance acabe antes de tiempo. Por eso es tan importante buscar un equilibrio entre estos dos polos.

En esto, como en todo, hay diferentes formas de ver las cosas. ¿A cuál de los dos grupos perteneces?:

1. Alta tensión

Hay profesionales que insisten en que la presión les ayuda a realizar su trabajo. Para este grupo, los plazos ajustados y las exigencias planteadas por el cliente -o incluso por ellos mismos- son la mejor fuente de motivación, ya que les permiten liberar su creatividad y rendir al máximo.

Perfil. Muchos de estos profesionales se aburrían en su empresa anterior, y se hicieron freelance precisamente para afrontar nuevos retos de forma más ambiciosa, sin las limitaciones, los trámites y los frenos que imponen las estructuras tradicionales

2. Baja tensión

Otro grupo de profesionales, en cambio, entiende que la presión es algo que hay que evitar en la medida de lo posible. Para ellos, la presión limita la creatividad, y es responsable de que muchos proyectos no se lleven a cabo con éxito. En su opinión, la mejor forma de realizar un trabajo es tomárselo con calma, cuidando todos los detalles para garantizar la calidad del resultado final.

Perfil. Muchos de estos profesionales se hicieron freelance para evitar los típicos agobios a los que están sometidos los asalariados: largos desplazamientos diarios al centro de trabajo, atascos, horarios inflexibles, un jefe siempre detrás, un entorno laboral impuesto, etc.

La presión es inevitable

El caso es que, nos guste o no, nuestra actividad como freelance siempre acarrea algo de presión. Ya no vale escudarse en el equipo, ni pasarle el muerto a otro. Si hay una lista de cosas para hacer y un plazo de entrega marcado, es imposible quedarse dormido. Máxime cuando el trabajo recae en una sola persona, y esa persona eres tú.

A esta presión hay que sumar otras:

- encontrar nuevos proyectos y nuevos clientes

- conseguir que los clientes paguen sus facturas

- llevar la contabilidad

- pagar a tiempo y correctamente los impuestos correspondientes

- etc.

BUSCA EL EQUILIBRIO. Tal y como hemos visto, la clave consiste en encontrar el nivel de presión que necesitamos para realizar el trabajo de forma efectiva sin que nuestra calidad de vida se resienta.

PIENSA A MEDIO/LARGO PLAZO. Es importante realizar este planteamiento como mínimo a medio plazo. No basta con soportar una presión infernal durante dos meses si al tercero vas a tener que arrojar la toalla definitivamente. Antes de que eso ocurra, debes adoptar medidas.

Gestiona la presión en 3 pasos
En FreelanceFolder nos proponen 3 sencillos pasos para gestionar la presión de la mejor manera posible:

1. Descubre cómo reaccionas ante la presión

Debes intentar descubrir cuál es el nivel de presión que te estimula y te permite realizar tu trabajo de forma eficiente sin perjudicar a tu salud. Asegúrate de que, además de producir, duermes lo suficiente, comes de manera sana, y tienes tiempo para desconectar y para tus actividades de ocio.

Cada persona reacciona a la presión de manera diferente, y es importante que descubras cuáles son tus mecanismos de defensa. Aunque a primera vista no te lo parezca, tu cuerpo siempre “habla”. Lo más práctico es que escuches lo que te está diciendo: si empiezas a sufrir dolores de espalda, jaquecas, trastornos estomacales, acidez de estómago, mal humor, una cierta presión en el pecho… es muy posible que te estés pasando con la dosis de presión.

2. Descubre qué factores están influyendo y en qué medida

Si ves que algo no va bien, debes intentar localizar aquellos factores específicos que están afectando a tu calidad de vida. El problema podría estar en que no duermes lo suficiente, en que utilizas una silla de mala calidad, en que no haces deporte, en que trabajas demasiadas horas, o incluso en que hay un tipo de trabajo que no soportas.

Para asegurarte de que el diagnóstico es el adecuado, analiza también los factores situados en tu entorno, aunque no sean estrictamente laborales. Puede que el responsable de tus problemas sea un asunto familiar.

3. Toma las medidas adecuadas para llevar la presión a niveles sostenibles

Una vez que ya sabes cuál es el problema, se trata de que pongas los medios para solucionarlo.

Si el problema es un exceso de trabajo, o lo ajustado de los plazos, tendrás que rechazar o posponer algunos proyectos, y deberás negociar de otra forma con tus clientes para concederte un margen más amplio. Por complicado que te parezca, eso siempre será mejor que arrojar la toalla.

Haga click aquí para leer más artículos de Blog del Freelance