¿Qué nos deprime a los 30?
Cargas familiares
Las responsabilidades que llegan con la edad adulta y que se convierten en obligaciones diarias (la casa, el trabajo, cuidar de los niños, a veces de ancianos, y la posibilidad de acarrear con todo ello sola) provocan tal estrés que facilita la aparición de la depresión.
Relaciones de pareja
La probabilidad de sufrir un bajón es mayor para separados y divorciados. Pero en este caso es mejor el remedio que la enfermedad. Está demostrado que la tasa de incidencia de depresión más alta se da en mujeres con matrimonios infelices, ya que la falta de intimidad y confianza, combinada con una pésima convivencia, contribuye en un tanto por ciento muy alto a padecer la enfermedad.
Cuestión de hormonas
En este apartado se incluye la menstruación, el embarazo, el parto, la infertilidad, la decisión de no tener hijos, abortos, trastornos del ciclo, etc... Estos hechos generan fluctuaciones en el estado de ánimo causadas por las hormonas que afectan a las sustancias químicas del cerebro que controlan nuestras emociones.
Depresión postparto
Al mes siguiente de dar a luz suele producirse un estado de ánimo triste y una disminución del interés por las cosas, además de sentimientos de culpa y miedo a hacer daño al bebé. Las exigencias que conlleva ser madre también pueden generar un estrés que se transforme en abatimiento.
Verónica Palomo (asesorada por Óscar Asorey, director de ISEP Clínic Baix Camp).
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