La menopausia:
Es un periodo delicado por la alteración hormonal que se produce. Ocurre que la mujer asume que está envejeciendo y esto le hace pensar que ya no va a disponer del mismo potencial y recursos para hacer frente al día a día. Así es posible que renuncie a tener relaciones sociales o a participar en actividades gratificantes. Sin lugar a dudas el déficit de testosterona, componente indispensable de la sexualidad femenina y asociado al bienestar general, que representa la menopausia no ayuda a hacer más llevaderas las cosas. Según la literatura médica, la etapa más difícil es durante la perimenopausia, es decir, cuatro años antes de que ésta tenga lugar.
El síndrome del nido vacío o momento en el que los hijos abandonan el hogar, suele desaparecer un par de años después de que se produzca.
Tras 20 ó 30 años dedicados a la crianza de los hijos, éstos dejan el hogar, con lo que la mujer pierde el rol que representaba. La organización diaria se reestructura, el tiempo se dilata, aparece una sensación de inutilidad y al no haber tenido mucho tiempo para sí misma, es posible que no sepa gestionar las horas para sentirse bien y activa.
Verónica Palomo (asesorada por Óscar Asorey, director de ISEP Clínic Baix Camp).
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