El Verdadero Coaching A Coruña Galicia

En ésta entrega, los autores, le dan forma a su intención de luchar a favor del coaching y en contra de sus detractores; o en contra de los detractores de Platón y Sócrates, cuya “ mayéutica ” se podría interpretar como el origen del coaching...

Asemco Consultores Av. De Finisterre, 70  
981145260
Finisterre 70
Coruña, Galicia

Esta Información es Proveída por
Asedeco S.L  
981141727
Costa Rica 3
Coruña, Galicia

Esta Información es Proveída por
Economista Bodelon Montecelos, Marina Duran Loriga, 9 - 3º B  
981225167
Duran Loriga 9
Coruña, Galicia

Esta Información es Proveída por
Asesoria Age Asesores S.L. Santa Lucia, 2  
981168031
Santa Lucia 2
Coruña, Galicia

Esta Información es Proveída por
Ecosolucion Sl  
981141174
Juana De Vega 10
Coruña, Galicia

Esta Información es Proveída por
Angel Rodriguez Tubio Y Otros Sc  
981908000
Pernas 1
Coruña, Galicia

Esta Información es Proveída por
Academia Xiz Emilio Gonzalez Lopez, 6  
981149618
Emilio Gonzalez Lopez 6
Coruña, Galicia

Esta Información es Proveída por
Asesoria Asesores Asociados Plaza De Mina, 1  
981216104
De Mina 1
Coruña, Galicia

Esta Información es Proveída por
Prieto-Puga Somoza German Antonio
981143662
Donantes De Sangre 1
Coruña, Galicia

Esta Información es Proveída por
Asesores Modroño Beires, S.L.  
881899322
Comandante Fontanes 5
Coruña, Galicia

Esta Información es Proveída por
Esta Información es Proveída por

El Verdadero Coaching

Se dice que Platón, a sus alumnos les daba disertaciones para que abriesen su mente y pudiesen plantearse las cosas de la vida diaria de un modo diferente (la mayéutica). De esta forma, podía desarrollar y establecer un vínculo de amistad con ellos, pero nunca dejaban de ser lo que eran, “sus alumnos”.

Más recientemente, el coaching moderno nació como un vehículo de ayuda para la mejora personal y continua del individuo, pues inicialmente surgió como apoyo a deportistas de elite y desde allí fue que dio el salto al mundo de la dirección empresarial, para luego crecer exponencialmente y extenderse a todos los ámbitos sociales.

Es así como a finales de los años noventa, surgen: el coaching profesional o personal, el ejecutivo o directivo, el individual o colectivo, así como también una variante bastante peligrosa, que se ha definido como coaching “ontológico” y que se ha constituido como un verdadero negocio, al derivar en conductas sectarias.

Federico Resnik lo define también como coaching coercitivo o como él dice y citamos: “lo llamo coaching de la alienación o enajenación; es decir: un sistema de coerción sectario al mejor estilo Hare Krishna o secta Moon”. Una figura de líder o mejor dicho “gurú” que surge con un poder de convocatoria y convicción mediante el cual alinea las mentes de quien los escucha en su propio beneficio.

Estas facciones o derivados del coaching, son las que más daño le han hecho a la profesión, pues son las que confunden a las personas con definiciones encontradas.

Por eso aclaramos que estas prácticas distan mucho de ser verdadero coaching, dado que en su definición, son contrarios a lo que busca el coaching; es decir, convertirse en una herramienta de desarrollo personal del individuo, sin la necesidad de alienarlo ni de sustituir sus pensamientos. Conceptualmente son completamente contrarios, cosa muy distinta es que el “gurú” emplee herramientas de coaching para conseguir sus fines. Mezclar las dos cosas es un grave error.

Tenemos pues a personas que aseguran que cualquiera puede ser coach. Y puede que conceptualmente tengan razón, ya que conociendo las herramientas del coaching, cualquier persona podría serlo. Un familiar, un amigo, alguien que nos conoce… cualquiera puede hacernos ver el “camino”, y podría ser nuestro coach; en teoría si es posible, pero no en la práctica, ya que si miramos estrictamente la naturaleza del coaching, podemos ver que esto no es factible. Lo malo es que esta posibilidad conceptual también ha aparejado un menosprecio hacia esta profesión, debido precisamente a esta tendencia a pensar que cualquiera puede desarrollarla.

Si encontráis algo de lógica en todo lo expuesto anteriormente y si queréis identificar al verdadero coach por sobre todos los farsantes que andan por allí diciendo serlo; les mostramos las seis cualidades clave que todo coach debe reunir:

1. Habilidades de comunicación. Es decir, capacidad de escucha, habilidad para transmitir ideas y para dar feedback, mientras demuestra interés por el diálogo.

2. Empatía. Sentir verdadero interés por el otro mostrando aceptación de lo ajeno, que sea capaz de asomarse a la otra persona, entendiendo su punto de vista desde su misma óptica.

3. Honestidad. Es decir, integridad, credibilidad, responsabilidad para interactuar con las personas de forma sincera, recibir confidencias, sabiendo lo importante de mantener siempre la confidencialidad.

4. Actitud positiva. El optimismo y la confianza son imprescindibles para ver el potencial de las personas y para hacer que estas a su vez lo puedan ver.

5. Flexibilidad. Es decir, creatividad, adaptación al cambio y visión estratégica. Todo proceso de coaching implica aprendizaje y todo proceso de aprendizaje supone abordar cambios.

6. Inteligencia Emocional. Aceptación de la vida, una cierta espiritualidad, son, entre otros, aspectos que potencian el autodesarrollo. Asimismo, la meditación, el yoga y algunas artes marciales, se cuentan entre las prácticas habituales de muchos coaches.

De todo esto se deduce una cosa, el coach es una “figura externa”, es decir, posee la habilidad de empatizar con la persona, pero no le une ningún contacto emocional. Es honesto con lo que hace pero no está condicionado por un vínculo sentimental.

Debido a esto, un familiar o un amigo no podrían ser un buen coach, pues la unión emocional se lo impide, ya que dificulta la objetividad y la honestidad. Con lo que no sería un “buen acompañamiento”. No todo el mundo puede ser coach de cualquiera.

La única crítica que si sería admisible en contra del coaching, es que se trata de actividad muy poco reglada hasta la fecha; es decir, no existen estudios universitarios para esta especialidad, así que prácticamente cualquiera puede ofrecerse como coach, pudiendo existir un alto grado de intrusismo.

Las personas que se dedican a esta profesión provienen del sector laboral en el que se han desarrollado, ya sea en puestos directivos o en otros desde donde defienden esta profesión.

Pero estas debilidades no pueden servir como base para criticar al coaching, sino más al sistema que existe en el mundo laboral.

Lo que si es cierto, es que cada vez más se va regulando la actividad del coaching, con lo que este intrusismo irá desapareciendo poco a poco. Nos podremos encontrar siempre con “malos profesionales”, pero eso no significa que el coaching sea malo.

Es necesario saber discernir entre una cosa y la otra, sobre todo para poder argumentar y emitir opiniones sin errores, como las de algunos detractores que no tienen ni idea de lo que hablan.

En cierta forma, y en esto estamos seguros como autores de este post, el coaching es (en esencia) una ciencia, mientras que el coach podría ser un artista, pero no “un encantador de serpientes”, como pretenden señalarlo en algunas fuentes.

El coach puede ayudarte a eliminar lo superficial, dejando que la persona se quede sólo con lo esencial y sólo los artistas pueden lograr esta especie de magia que hace ver las cosas desde otra perspectiva, hacerte ver la simplicidad en las cosas por encima de todo.

Por eso pensamos que cualquier crítica o punto “oscuro” sobre el coaching, es total y perfectamente rebatible, sobre todo cuando los argumentos encierran el problema en calificar a la persona que ejerce la profesión y no al coaching como ciencia.

Como reflexión les dejamos esta brevísima conversación que mantuvieron un día dos grandes filósofos:

Henry David Thoreau dijo:
“Simplifica, simplifica, simplifica… nuestra vida se esfuma en los detalles.”

A lo que Ralph Waldo Emerson respondió:
“Un solo ’simplifica’ hubiera sido suficiente.”

Haga click aquí para leer más artículos de seniorm.com