La vida real. El autor recoge casos verídicos que ilustran cuáles son los comportamientos correctos e incorrectos en los días posteriores al despido, cuando la situación de desempleo se alarga y durante la búsqueda de trabajo.
CUÉNTASELO A LOS MÁS ALLEGADOS. Es tu primera obligación. Nada de ocultarlo ni sentir vergüenza. Tu pareja, tus padres, tus amigos deben saberlo de inmediato. Son ellos los que más y mejor te pueden ayudar.
LLENA TU AGENDA. Te ayudará a levantarte todas las mañanas y mantener ciertas rutinas. La jornada de un desempleado ha de ser igual a la de un trabajador.
MÁRCATE OBJETIVOS. Toma las riendas de tu nueva situación, asúmela y planifica. Haz una lista de tareas. Es imprescindible.
PIENSA EN POSITIVO. El desempleo es la transición entre dos trabajos. Imagina cuál sería tu puesto perfecto y búscalo. Imagina que surge la semana que viene y prepárate.
MANTÉN UNA LISTA DE CONTACTOS. Esto multiplicará tus posibilidades de conseguir trabajo.
TU CURRICULUM, LLAVE DEL ÉXITO. Debe ser limpio y claro, además de mostrar nuestro mejor perfil.
MULTIPLICA TU VALOR. Apúntate a cursos, lee, estudia. Una empresa valorará tanto tu formación como el hecho de formarte.
PREPARA BIEN LA ENTREVISTA. Tan importante como ser un buen candidato es parecerlo.
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