Enseñarles a los Hijos a Pensar Cartagena Murcia

Queremos lo mejor para nuestros hijos, no obstante, a pesar de esas buenas intenciones, los padres buscan solucionarles todos los problemas que tengan, evitarles el sufrimiento y ocultarles las dificultades.

Centro Medico Virgen De La Caridad
968 506 666
Jorge Juan 30
Cartagena, Murcia
Especialidad
psiquiatria

Esta Información es Proveída por
Psicologa Maria Victoria Serna Fuentes Alameda San Anton, 7 - 2º C  
968521710
San Anton (De) 7
Cartagena, Murcia

Esta Información es Proveída por
Alemany Garcia Maria Jose
868091420
Principe De Asturias 10
Cartagena, Murcia

Esta Información es Proveída por
Martinez Del Vas Pascual
968521710
San Anton (De) 7
Cartagena, Murcia

Esta Información es Proveída por
Psicologos Psicom Plaza Juan Xxiii, 3, 1ª Planta, Oficina 202  
968312974
Doctor Luis Calandre 34
Cartagena, Murcia

Esta Información es Proveída por
Jimenez-Martin Y Sanchez Fernando
968312974
Doctor Luis Calandre 34
Cartagena, Murcia

Esta Información es Proveída por
Centro De Psicologia Y Educacion Paseo Alfonso Xiii, 14 - 4º Dcha.  
968121559
Alfonso Xiii 14
Cartagena, Murcia

Esta Información es Proveída por
Miñarro Garrido Maria Angeles
968121559
Alfonso Xiii 14
Cartagena, Murcia

Esta Información es Proveída por
Gris, Verde Y Blanco S.L.  
968512631
Ramon J Sender 13
Cartagena, Murcia

Esta Información es Proveída por
Proyecto Tres Gabinete Psicopedagogico  
968527551
Garcia Lorca 1
Cartagena, Murcia

Esta Información es Proveída por
Esta Información es Proveída por

Enseñarles a los Hijos a Pensar

Proveído Por:

Cuando nos referimos a enseñar a pensar a los hijos, hablamos de proporcionarles las herramientas para que ellos mismos sean capaces de tomar decisiones, ser autónomos, asumir las consecuencias de sus actos, afrontar las dificultades e identificar qué es conveniente y qué no para su vida. Aprendizaje para la vida Cuando los niños son muy pequeños, sus padres son quienes deciden qué deben comer, cuándo es hora de dormir, qué ropa van a usar… sin embargo, cuando ellos van tomando cierta conciencia, comienzan a identificar gustos, disgustos, necesidades y sentimientos, los padres deben dejar que ellos participen en los procesos de elección y toma de decisiones. Enseñarles a pensar, también implica educarlos para la reflexión, es decir, estudiar detenidamente qué opción es la más adecuada, qué consecuencias conlleva, qué beneficios y qué perjuicios se producirán, antes de dar la última palabra. Cómo enseñar a pensar Se debe aprovechar cualquier oportunidad para que los hijos tomen alguna decisión según su nivel de madurez, ayudándoles a pensar previamente en las alternativas, exigiéndoles después en que realicen lo decidido o ayudándoles a valorar si fue o no una decisión acertada. Tan importante es el pensar como el hacer; de nada sirve pensar bien, decidir bien, pero no hacer operativamente nada, y mucho menos sirve hacer sin pensar. Los hijos aprenderán a decidir mejor si se les acostumbra a pensar y responsabilizarse antes y después. Aunque es un proceso que lleva tiempo, trabajo y dedicación, es un esfuerzo que vale la pena hacer, los hijos lo agradecerán por el resto de su vida. Es importante observar, desde que los hijos son pequeños, su manera de enfrentarse a las situaciones de la vida. Algunas preguntas valiosas que nos podemos hacer con respecto a la manera de pensar de un hijo son: ¿Argumenta sus opiniones? ¿Se esfuerza en comprender más que en memorizar? ¿Pregunta con frecuencia? ¿Busca información? ¿Reflexiona antes de decidir sobre sus asuntos personales? ¿Cuál es su actitud frente a los problemas y dificultades? ¿Cómo utiliza su tiempo libre? Primeros pasos Cuando los hijos están pequeños, comience por orientarlos en situaciones que estén a su alcance, en las que haya más de una opción, que no tengan repercusiones graves o que afecten al resto de la familia y que no superen su autodominio actual. Si se acostumbran desde tempranas edades a pensar y a decidir en consecuencia, al llegar la adolescencia estarán entrenados, seguros de sí mismos, además de fortalecidos para afrontar los vaivenes de la vida. Proveido por: LaFamilia.info