Estoy Sobre Calificado para un Puesto de Trabajo Bilbao País Vasco

Sobre calificación significa, en pocas palabras, estar por encima de las competencias que requiere una determinada posición. A continuación les explicaremos lo que significa estar sobre calificado para un puesto de trabajo...

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Estoy Sobre Calificado para un Puesto de Trabajo

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Sobre calificación: lo barato sale caro Este fenómeno es ya un clásico en épocas de crisis o post crisis. Como cualquier otro mercado, el laboral, también se mueve por oferta y demanda. Cuando la oferta de recursos es amplia los precios bajan: muchas compañías se ilusionan por la posibilidad de contratar colaboradores que aporten un alto valor agregado en la posición que ocuparán, con un costo bajo en relación a los empleados que se desempeñan en la misma función. También, para los postulantes constituye una posibilidad de reinserción, cuando la oferta es escasa. Un ejemplo Roberto, tiene 25 años y es graduado en “Administración de Empresas”. Sus últimos tres años de trabajo fueron en una reconocida empresa multinacional en la que desarrolló diversas tareas administrativas. En abril de 2009 fue desvinculado – su función era la de analista del sector compras productivas - de la compañía, ya que las ventas descendieron y el área se redujo. Desde abril a la fecha cobra un seguro por desempleo y ha aprovechado para invertir energía en sus estudios y hacer un pequeño curso de formación en un instituto especializado. Al mismo tiempo aplicó a varias búsquedas y, luego de unas cuantas entrevistas, recibió algunas propuestas de trabajo. Una de ellas, la más concreta hasta el momento, es la de una empresa nacional que le propone un puesto administrativo general, con responsabilidad y tareas que Roberto considera sencillas y simples en relación a las que venía desarrollando en su último empleo. La remuneración ofrecida es, también, algo menor a la que estaba percibiendo. Roberto está dudando respecto de su decisión. Por una parte hace unos meses que no trabaja y, aunque vive con sus padres y éstos le ofrecen ayuda económica mientras se reinserta, ya tuvo que acudir a sus ahorros para darse algún gusto. Por la otra, es consciente que el trabajo que le proponen no es el que le gustaría aceptar pero se dice a sí mismo que podría ser la puerta de entrada a otros puestos de mayor jerarquía dentro de la compañía. Probablemente acepte la propuesta con la expectativa de aportar su experiencia y desarrollarse. Y si “no funciona”, por lo menos estará trabajando y a la espera de alguna buena chance… ¿Vale la pena? Casos como el de Roberto emergen en cualquier tipo de puestos. Sin embargo, lo que a simple vista parece una oportunidad también tiene sus riesgos y habrá que ponerlos en consideración en relación con los beneficios: Para Roberto: 1) Si no se le asignan tareas interesantes puede estar poco motivado. 2) En cuanto el mercado exprese una mayor demanda, probablemente, preste atención a las posiciones que sean más adecuadas a su experiencia. El trabajar por poco tiempo en una empresa nunca es demasiado buen antecedente curricular… 3) Cuando las funciones no encajan con las posibilidades de desarrollo tampoco se genera capacitación y crecimiento profesional. Puede estancarse. 4) Quizás pierda otra oportunidad de trabajo, por apresurarse. Para la empresa: a) Una vez que el mercado se estabilice o se reactive, quien se encuentre sobrecalificado para su puesto contará con posibilidades de aceptar otras ofertas que lo tentarán b) Cuando las competencias entre dos colaboradores que ocupan la misma posición no son parejas se genera una rivalidad que puede ser poco productiva y afectar al equipo de trabajo, sobre todo cuando los colaboradores de menor cualificación son, también, los más antiguos, c) La mayor cualificación no implica, necesariamente, la capacidad de adaptación al grupo o cultura de la empresa, d) Se deben ponderar, con cuidado, los recursos disponibles en relación con las competencias de la persona que contratamos. Si no evaluamos correctamente este aspecto no aprovecharemos el know how del nuevo colaborador. e) Quien esté a cargo de un colaborador que está sobrecalificado para la posición, deberá contar con una calificación aún mayor y estar atento al tipo defunciones que le asignen para sostener la motivación del nuevo integrante y de todo el equipo. Las alternativas En contextos de cambio, como el actual, quizás lo más valioso es la posibilidad de generar aprendizaje, tanto para el colaborador como para la organización. La “sobrecalificación” puede ser, entonces, aprovechable para ambas partes si las funciones propuestas son diferentes a las que se venían desempeñando. Para Roberto, por ejemplo, podría resultar motivante el asumir una función que, desde el punto de vista técnico sea más sencillo pero que implique mayor relación personal con los proveedores y que promuevan sus habilidades de negociación. La empresa resultaría beneficiada con un comprador que cuente con competencias analíticas que le darán mayor profesionalismo. Los postulantes, en muchos casos, pueden ellos mismos quienes colaboren con la definición del puesto a través de una alternativa que resulte enriquecedora para ambas partes. Las crisis resultan oportunidades para adquirir o desarrollar competencias y, en mi experiencia, es clave el análisis de la historia laboral del postulante a la hora de hacer una propuesta de trabajo. Sin duda, la energía que se disponga para intercambiar ideas u opiniones será la más útil: ni más ni menos que el reflejo de un cambio socio cultural promovido por la apertura, la información compartida y la generación de nuevos paradigmas de trabajo. Haga pulse aquí para leer más artículos de Psicología Laboral