Familia Política: Cuando no Todo es Color Rosa Badalona Cataluña

Cuando un joven matrimonio comienza su vida en común, ambos entran a formar parte de una familia extraña: la del cónyuge. Continúe leyendo y encontrará algunos consejos...

Familia Política: Cuando no Todo es Color Rosa

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Esta nueva experiencia es una situación susceptible a crear conflictos entre la pareja y por esto requiere de un esfuerzo especial para aceptar situaciones que algunas veces no son afines con nuestras costumbres ni modos de pensar. Lo cierto es que al elegirse el uno al otro, se elige también un poco de la otra familia, puesto que la mayoría de valores que el cónyuge posee, han sido inculcados por la educación que ha recibido. En ocasiones, dichos modos de “hacer” nos parecen realmente diferentes y nos vemos incapaces de aceptarlos. El nuevo papel: yerno/nuera Cuando el papel de yernos/nueras es nuevo para nosotros, es normal que al principio no sepamos cómo desempeñarlo correctamente. Poco a poco nos iremos dando cuenta de que, al fin y al cabo, se trata de una nueva aventura interpersonal que necesita requisitos mínimos como: · Interés por querer. · Afán de mejora personal. · Capacidad de perdón. · Necesidad de acoger. El conflicto suegra-nuera es ya un clásico en el ámbito del matrimonio y se deriva de la rivalidad que existe entre el amor de madre y el de esposa. Muchas suegras continúan aferradas al modelo que han vivido durante toda su vida e intentan imponerlo a las nuevas generaciones de nueras, cuyas vidas se desarrollan en una realidad completamente diferente. Las primeras poseen un estatus que se han ganado con sacrificio y esfuerzo, y por lo tanto esperan cierta sumisión por parte de sus nueras. El problema es que, en su mayoría, las recién casadas no están dispuestas a que se las relegue a un segundo plano. Tipos de Suegras: · Cuando una madre fue protectora en exceso, como suegra no tendrá otra identidad que la de seguir actuando como una madre. Insatisfecha en su vida conyugal, deposita en sus hijos su carencia amorosa y confía plenamente en que sean ellos los que la saquen de su soledad, a modo de compensación por la dedicación que ella les ha brindado siempre. Rechaza la independencia y fomenta el apego de los hijos, a quienes agobia con sus excesivos cuidados y recelos. Ellas soportan muy mal el distanciamiento de los hijos y cuando se produce la separación, adoptan una actitud de despecho y verán en sus hijos una especie de traición y en sus nueras, el enemigo que se llevó lo que ellas más querían. · También existen las madres que, actuando bajo un disfraz de bondad e inocencia, acaban imponiendo su voluntad ante la de sus hijos. Siguiendo el proceso natural, esta madre se convierte en una suegra que maneja la vida de sus hijos y la de sus hijos políticos como le plazca. Además, tienen la extraña virtud de saber darle la vuelta a las cosas de tal modo que al final siempre acaban adoptando el papel de víctimas. · Sin embargo, existe también un tipo de suegra discreta, que no se entromete en la nueva vida de sus hijos y toma al recién llegado como un miembro más de la familia. Se alegran por la felicidad de sus hijos y no se inmiscuyen en sus decisiones ni en su matrimonio. Respetan el vínculo matrimonial por encima de sus propios deseos; son generosas, alegres y se valen del sentido del humor cuando aparece algún problema. Tipos de Nueras · Las “inseguras”: En general esta nuestras se sienten vulnerables y desorientadas ante su nueva situación. Absorben en exceso al cónyuge, filtran toda relación con sus padres y restringen las llamadas y las visitas por miedo a quedarse relegadas en un segundo plano. · Las suspicaces: Son las mujeres que en este nuevo papel dejan aflorar rasgos de susceptibilidad, intransigencia y criticismo. Estas actitudes, a la larga, no harán más que sembrar descortesía y tensión y, por tanto, lo único que recogeremos serán muchos problemas que afectarán a varias personas. · Nueras acertadamente amorosas: Viven con alegría y entusiasmo la etapa que acaba de comenzar. Aprecian las características positivas de su nueva familia, saben encajar con seguridad los comentarios desafortunados y son capaces de perdonar con facilidad. En definitiva, son aquel tipo de nueras que sí están en disposición de querer. El reto de ser esposo e hijo En este supuesto conflicto suegra-nuera hay otro agente implicado: el marido. Al nuevo esposo le corresponde el papel de facilitar el curso natural de la nueva relación si es capaz de amar de forma madura. Además debe propiciar que las dos mujeres que más quiere aprendan no sólo a aceptarse y a ayudarse, sino también a quererse. Cuidar los detalles como hijo y como esposo es un reto que se le presenta en el camino hacia la madurez emocional. Estas son algunas sugerencias para intentar conseguirlo: · No permitir críticas de la una o de la otra y, por supuesto, no trasmitirlas si las hubiera, para evitar enfados innecesarios. · Propiciar situaciones de acercamiento. · Ante un conflicto, escuchar, hacer que se sientan atendidas y ayudar a restarle importancia al asunto. · Hacer llegar los comentarios favorables de la suegra a la nuera y viceversa. · Si la situación se vuelve difícil, atender a cada una individualmente, esperar y rezar. Esto nos ayudará a conseguir nuestro ulterior objetivo, que no es otro que el de preservar el vínculo matrimonial. Proveido por: LaFamilia.info