Manos. Las manos deshidratadas presentan arrugas, sensación de tirantez, descamación e, incluso, pequeñas grietas.?Si se padece alguno de estos problemas hay que aplicar una crema hidratante, al menos dos veces al día.
Uñas. La falta de hierro, la edad o el tabaco pueden deteriorar las uñas, volviéndolas blandas, excesivamente duras o amarilleándolas. Si las uñas son blandas y se rompen, hay que secar bien las manos después de cada lavado, efectuar un masaje todas las noches con una crema hidratante y aplicar un tratamiento endurecedor, como sumergir cada día durante unos minutos las uñas en aceite de oliva. Si tienen un color amarillento, habrá que extender una base de uñas antes de aplicar el esmalte.
Codos. Para averiguar si los codos están en perfecto estado, sólo hay que tocarlos. Si la piel es demasiado rugosa, áspera y se desprenden pequeños trocitos de piel seca, es el momento de empezar a mimarlos. Utilizar dos veces por semana y antes de la ducha una crema o un jabón exfoliantes y frotarlos durante 10 minutos mediante movimientos circulares.?También es conveniente que, dos veces al día, se aplique sobre la zona una crema hidratante o una leche corporal nutritiva para que los codos recuperen la hidratación perdida y estén suaves.
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